Fascitis crónica vs fasciosis plantar: diferencias clave, diagnóstico y tratamiento ecoguiados según la fase.
¿Dolor persistente en el talón?
No todo es “fascitis plantar”.
El dolor en la planta del pie, especialmente cerca del talón, es una de las consultas más frecuentes en deportistas, personas que trabajan muchas horas de pie y pacientes con sobrecarga mecánica del pie.
A menudo se asocia rápidamente con la conocida fascitis plantar (un proceso inflamatorio o de lesión aguda), pero cuando el cuadro se prolonga y deja de responder a antiinflamatorios, reposo relativo o estiramientos genéricos, con frecuencia el problema ya no es inflamatorio: es una fasciosis plantar, es decir, una lesión degenerativa del colágeno de la fascia y mucho más compleja.
En este artículo te explicamos las diferencias clave (fascitis vs fasciosis plantar), cómo se diagnostican y cuáles son los tratamientos más eficaces.
⚠️ Distinguir fascitis crónica vs fasciosis plantar no es un matiz semántico: cambia el objetivo terapéutico. Si tratamos una lesión degenerativa como si fuera inflamatoria, aumentan el riesgo de cronificación, recaídas y tiempos de recuperación prolongados.
¿Qué es la fascia plantar y por qué se lesiona?
La fascia plantar es una banda de tejido conectivo que va desde el calcáneo hasta las cabezas metatarsales.
Funciona como un “tirante” del arco longitudinal, absorbe energía durante la marcha y contribuye a la estabilidad del pie. La combinación de carga repetitiva (carrera, saltos, bipedestación prolongada), rigidez del complejo gastrocnemio-sóleo, alteraciones biomecánicas (pie plano/cavo, dismetría, hiperpronación) y cambios en el calzado puede generar microtraumatismos.
El resultado puede ser una lesión aguda con inflamación (fascitis) o una lesión crónica con desorganización del colágeno (fasciosis).
Fascitis plantar (aguda) y fascitis crónica: cuándo hablamos de inflamación.
En la fase aguda, la fascitis plantar suele comportarse como un cuadro reactivo: dolor punzante en la inserción medial del calcáneo, típicamente más intenso con los primeros pasos de la mañana o tras periodos de reposo (“start-up pain”). Puede coexistir con micro-roturas intrafasciales y edema del tejido perifascial.
Factores precipitantes habituales:
💠 Incremento brusco de carga deportiva (volumen, intensidad o cambios de superficie).
💠 Calzado con mala amortiguación o falta de soporte del arco.
💠 Acortamiento de gemelos/sóleo y limitación de dorsiflexión.
💠 Sobrepeso u obesidad y trabajos con bipedestación mantenida.
Hablamos de fascitis crónica cuando los síntomas persisten más allá de 6-8 semanas a pesar de un plan conservador bien pautado. En ese punto puede mantenerse un componente inflamatorio, pero el tejido suele mostrar ya cambios de calidad (deterioro y desorganización del colágeno).
🩺 Síntomas comunes:
🔸 Dolor punzante en la base del talón
🔸 Empeora por la mañana o tras reposo
🔸Puede presentarse así una inflamación o una rotura parcial o rotura instrasustancia de las fibras de la fascia plantar.
🫸 Es decir: la cronicidad es el puente entre la inflamación y la degeneración
Fasciosis plantar: degeneración del colágeno (lesión no inflamatoria)
La fasciosis plantar es un proceso degenerativo: el colágeno pierde su arquitectura normal, aparecen zonas hipoecoicas, engrosamiento fascial y, en ocasiones, neovascularización como intento de reparación. A diferencia de la fascitis, no predomina la inflamación activa; por eso los antiinflamatorios y el reposo prolongado suelen aportar poca mejoría. Se caracteriza por:
💠 Pérdida de la estructura normal del tejido
💠 Engrosamiento fascial
💠 Vascularización anómala
💠 Ausencia de células inflamatorias activas
Claves clínicas orientativas:
- Dolor más constante y profundo, a veces con localización más difusa en la inserción y el arco.
- Menor respuesta (o respuesta muy parcial) a AINEs, hielo o medidas antiinflamatorias.
- Evolución de meses, con recaídas y sensación de “no terminar de curar”.
- Frecuente en deportistas de larga trayectoria o en pacientes que han mantenido la carga pese al dolor inicial.
Similitudes entre fascitis crónica y fasciosis plantar.
Resumimos brevemente las coincidencias entre la fascitis crónica vs fasciosis plantar:
🔹 Zona afectada:
Ambas afectan a la fascia plantar, una banda fibrosa que va desde el talón hasta la base de los dedos del pie.
🔹 Síntomas comunes:
→ Dolor en el talón, sobre todo al levantarse por la mañana o después de estar mucho tiempo sentado.
→ Sensación de rigidez en la planta del pie o en el arco del pie.
→ Dolor al caminar, correr o permanecer de pie durante mucho tiempo.
🔹 Factores de riesgo compartidos:
→ Uso de calzado inadecuado.
→ Sobrecarga por deporte o trabajo físico.
→ Alteraciones biomecánicas (pies planos o cavos, dismetría de piernas, mala pisada).
→ Sobrepeso u obesidad.
🖇️En algunos casos, ambos cuadros pueden coexistir, es decir, puede haber inflamación (fascitis) y degeneración (fasciosis) al mismo tiempo.
Diferencias clave entre fascitis crónica y fasciosis plantar.
Aunque muchas veces se utilizan como sinónimos, la fascitis y la fasciosis plantar son patologías diferentes en su origen, evolución y tratamiento. A continuación, explicamos las diferencias fundamentales entre la fascitis vs la fasciosis plantar:
🔹 Naturaleza de la lesión:
La fascitis plantar se caracteriza por un proceso inflamatorio persistente de la fascia plantar, mientras que la fasciosis plantar es una lesión degenerativa del colágeno sin inflamación activa.
🔹 Tiempo de evolución:
La fascitis se considera crónica cuando los síntomas duran más de 6 a 8 semanas. En cambio, la fasciosis suele desarrollarse tras varios meses de dolor continuado y microtraumatismos repetidos.
Si una fascitis se cronifica acabará teniendo un componente de fasciosis plantar.
🔹 Tipo de dolor:
En la fascitis crónica el dolor suele ser agudo, punzante y localizado, especialmente al iniciar la marcha por las mañanas. En la fasciosis plantar, el dolor es más sordo, profundo y constante, con una localización más difusa.
🔹 Inflamación activa:
En la fascitis crónica hay inflamación visible en la evaluación clínica y ecográfica. En la fasciosis, no existe inflamación activa, sino un deterioro estructural del tejido colágeno de la fascia plantar.
🔹 Respuesta al tratamiento clásico:
La fascitis crónica puede mostrar cierta mejoría con reposo, estiramientos y antiinflamatorios. En la fasciosis plantar, estos tratamientos resultan ineficaces, ya que no actúan sobre el proceso degenerativo. No ayudan a la reparación o regeneración del tejido colágeno dañado de la fascia.
🔹 Hallazgos ecográficos:
La ecografía musculoesquelética muestra, en casos de fascitis, engrosamiento fascial con aumento del flujo sanguíneo (signo de inflamación). Se pueden ver roturas parciales o intrasustancia agudas.
En la fasciosis, se observan áreas hipoecoicas, colágeno desorganizado y ocasionalmente algún patrón de neovascularización, aunque en otras ocasiones no existe ya este intento de reparación tisular que representa el aumento de esta vascularización. Todo esto son signos típicos de degeneración tisular.
Fascitis crónica vs fasciosis plantar: diferencias prácticas (lo que cambia en consulta).
Diagnóstico diferenciador: por qué la ecografía musculoesquelética es clave.
La exploración clínica orienta, pero la confirmación del tipo de lesión se beneficia de una ecografía musculoesquelética de alta resolución. Permite valorar con precisión la inserción fascial, el grosor, la ecotextura del colágeno, la presencia de roturas intrafasciales y los patrones de vascularización.
👉 Además, ayuda a descartar diagnósticos que imitan la fascitis: síndrome de la almohadilla grasa, atrapamiento del nervio de Baxter, fractura por estrés del calcáneo o patología del túnel del tarso, entre otros.
En una ecografía orientada a fascitis/fasciosis buscamos:
🔍 Engrosamiento de la fascia y medidas objetivas (comparativas con el lado contralateral).
🔍 Ecotextura: fibras organizadas vs colágeno desestructurado (zonas hipoecoicas).
🔍 Doppler: hiperemia/vascularización patológica y su distribución.
🔍 Roturas parciales o intrafasciales y cambios perifasciales asociados.
Tratamiento: qué funciona según la fase (y por qué).
🔹Fascitis aguda
En fases iniciales, el objetivo es reducir la reactividad tisular y recuperar tolerancia a la carga sin inmovilizaciones prolongadas. La mayoría de pacientes mejora con un plan bien pautado en 4-8 semanas.
Medidas habituales (individualizadas):
- Educación en carga: evitar picos (carrera/saltos) y mantener actividad modificada.
- Estiramiento específico de fascia plantar y complejo gastrocnemio-sóleo; movilidad de tobillo.
- Fortalecimiento progresivo de musculatura intrínseca del pie y cadena posterior.
- Revisión de calzado y, si procede, soporte plantar/ortesis.
- Fisioterapia orientada a dolor y función (terapia manual, ejercicio terapéutico).
🔹Fascitis crónica (persistente) con componente inflamatorio
Cuando el dolor se mantiene, conviene reevaluar biomecánica y técnica deportiva, descartar diagnósticos alternativos y ajustar el programa de carga. En algunos casos pueden indicarse tratamientos complementarios como ondas de choque o infiltraciones ecoguiadas seleccionadas, siempre valorando riesgos y beneficios.
VÍDEOS TRATAMIENTO DE LA FASCITIS PLANTAR CON INFILTRACIONES
🔹Fasciosis plantar (lesión degenerativa)
En la fasciosis, el objetivo es favorecer un entorno de reparación del colágeno y romper el círculo de microlesión-reparación fallida. Por eso cobran importancia las técnicas regenerativas ecoguiadas y un programa de readaptación funcional bien estructurado.
Opciones utilizadas en unidades especializadas (según indicación):
🔶1. Electrólisis percutánea terapéutica (EPTE®) ⚡
» Estimula la reparación del colágeno dañado mediante corriente galvánica
» Técnica mínimamente invasiva guiada por ecografía
🔶2. Plasma rico en factores de crecimiento (PRGF®) 💉
» Infiltración autóloga que activa la regeneración tisular
» Acelera el proceso de curación natural
🔶3. Suero autólogo condicionado
» Similar al PRGF o PRP, pero más antiinflamatorio.
🔶4. Neuromodulación y fisioterapia avanzada 🧠👐
» Reeducación funcional y desensibilización del dolor
» Personalizado según el grado de lesión y actividad del paciente
🧩 Nota clínica: las infiltraciones con corticoide pueden reducir dolor a corto plazo, pero en patología degenerativa fascial deben valorarse con prudencia por su potencial efecto deletéreo sobre el colágeno y el riesgo de rotura.
Si, tras un abordaje completo (diagnóstico correcto, corrección biomecánica, readaptación y, cuando está indicado, terapias regenerativas), el paciente mantiene dolor limitante, puede considerarse un tratamiento quirúrgico. En unidades con experiencia, la cirugía ecoguiada ultramínimamente invasiva permite actuar de forma selectiva sobre el tejido degenerado con incisiones milimétricas, minimizando agresión y facilitando una recuperación funcional más rápida que técnicas abiertas tradicionales. La indicación debe individualizarse y explicarse en consulta tras revisar ecografía, expectativas y demanda funcional.
Operación de la fasciosis plantar: Cirugía ecoguiada en casos resistentes.
Si, tras un abordaje completo (diagnóstico correcto, corrección biomecánica, readaptación y, cuando está indicado, terapias regenerativas), el paciente mantiene dolor limitante, puede considerarse un tratamiento quirúrgico.
En unidades con experiencia, la cirugía ecoguiada ultramínimamente invasiva permite actuar de forma selectiva sobre el tejido degenerado con incisiones milimétricas y minimizando la agresión. La indicación debe individualizarse y explicarse en consulta tras revisar ecografía, expectativas y demanda funcional.
Ventajas:
🔹 Sin incisiones abiertas
🔹 Alta precisión
🔹 Menor tiempo de recuperación
🔹 Ablación selectiva del tejido degenerado
💡 En AVANFI, contamos con una técnica quirúrgica ecoguiada ultramínimamente invasiva para tratar tanto fascitis crónica como fasciosis plantar avanzada, con incisiones de 1-2 mm, apoyo inmediato y recuperación acelerada. 🏆💙
Prevención y readaptación funcional de la fascitis crónica y aguda.
Prevención en deportistas y población activa
💡 Objetivo: Evitar microtraumatismos repetitivos y sobrecarga de la fascia.
Medidas clave de prevención:
✅ Uso de calzado adecuado con buen soporte de arco y amortiguación.
✅ Superficies de entrenamiento blandas o mixtas (evitar asfalto o cemento prolongado).
✅ Control del peso corporal ⚖️
✅ Estiramientos diarios de fascia, gemelos y sóleo
✅ Fortalecimiento del pie y la musculatura posterior de la pierna
✅ Evitar aumentos bruscos en la carga de entrenamiento (seguir progresión 10%/semana)
✅ Análisis de pisada y uso de plantillas personalizadas si hay alteraciones biomecánicas
Prevención y readaptación funcional de la fasciosis.
💡 Aquí el objetivo es mantener una fascia elástica, bien irrigada y funcionalmente activa.
Medidas específicas:
✅ Evitar inmovilización excesiva o reposos prolongados
✅ Evitar infiltraciones con corticoides (debilitan el tejido)
✅ Aplicar terapias de regeneración temprana ante dolor crónico (ondas de choque, PRP)
✅ Estiramientos dinámicos + masajes profundos de descarga
✅ Fortalecimiento estructural del tríceps sural y musculatura intrínseca del pie
✅ Programas de recuperación vascular (electroestimulación, trabajo isométrico leve)
✅ Supervisión podológica y biomecánica con ajustes en la pisada si hay factores mecánicos asociados
¿Cómo se quita la fascitis plantar?
En la mayoría de casos, la fascitis plantar mejora cuando se combinan: control de carga (evitar picos), ejercicio terapéutico específico (fascia, gemelos, fuerza del pie), ajuste de calzado/soporte plantar y un plan de retorno progresivo. Si el dolor supera las 6-8 semanas o recae de forma repetida, conviene confirmar con ecografía si persiste inflamación o si ya existe un patrón degenerativo (fasciosis), porque el tratamiento cambia.
Para un protocolo por fases más detallado, → Tratamiento de la fascitis plantar según la etapa clínica —
❓FAQ’s Fascitis plantar
¿Qué es la fasciosis plantar? ¿Es lo mismo que fascitis?
La fasciosis plantar es una tendinopatía/entesopatía degenerativa de la fascia plantar: el tejido pierde su arquitectura normal de colágeno y aparecen cambios de desorganización, microdaño y engrosamiento, con o sin neovascularización. No es exactamente lo mismo que fascitis.
En la fascitis (sobre todo en fases iniciales) predomina un componente reactivo-inflamatorio; en la fasciosis, el patrón es más degenerativo, y por eso el abordaje suele centrarse menos en “antiinflamar” y más en carga, biomecánica y estrategias de reparación tisular (idealmente guiadas por ecografía cuando procede).
¿Cuál es la diferencia entre fascitis y fasciosis plantar?
La fascitis es un proceso más reactivo/inflamatorio (especialmente al inicio), mientras que la fasciosis describe un estado más degenerativo del colágeno y del tejido fascial, típico de cuadros persistentes o recidivantes.
¿Cómo puedo saber si tengo fascitis crónica o fasciosis plantar?
La evolución temporal y la respuesta al tratamiento orientan, pero la confirmación suele requerir ecografía. En la fascitis crónica aún puede verse un patrón inflamatorio (hiperemia Doppler, edema), mientras que en la fasciosis predominan cambios degenerativos (colágeno desorganizado, áreas hipoecoicas, engrosamiento).
¿Una fascitis crónica siempre acaba siendo una fasciosis?
No siempre, pero si el estímulo mecánico se mantiene y el tejido no recupera su estructura, la cronicidad favorece la transición hacia un patrón degenerativo. Por eso es clave ajustar carga y biomecánica desde el inicio y reevaluar si no hay mejoría en 6-8 semanas.
¿Por qué los antiinflamatorios pueden no funcionar?
Porque en la fasciosis el problema principal no es la inflamación activa, sino la calidad del colágeno. Los AINEs pueden aliviar síntomas en fases reactivas, pero no reparan el tejido degenerado ni corrigen el factor mecánico que lo perpetúa.
¿Ecografía o resonancia: cuál es mejor?
La ecografía musculoesquelética permite valorar en tiempo real la fascia, medir grosor, detectar roturas y estudiar Doppler, además de guiar tratamientos. La resonancia puede ser útil en casos complejos o cuando se sospechan diagnósticos alternativos, pero no es imprescindible en la mayoría de fascitis/fasciosis bien evaluadas.
¿Se deben evitar los corticoides en la fascia plantar?
No están “prohibidos”, pero deben indicarse con cautela. Pueden mejorar el dolor a corto plazo, pero en patología degenerativa y en pacientes con riesgo de rotura fascial, el balance beneficio-riesgo puede ser desfavorable. La decisión debe individualizarse y, si se realiza, idealmente ecoguiada.
¿Cuándo se recomienda un tratamiento regenerativo ecoguiado?
Cuando la ecografía muestra un patrón degenerativo (fasciosis) o cuando la evolución es tórpida pese a un plan de ejercicio y control de carga bien estructurado. El objetivo es estimular la reparación y facilitar una readaptación funcional segura.
¿Cuándo se plantea cirugía ecoguiada ultramínimamente invasiva?
En casos resistentes y limitantes tras un abordaje completo, cuando persiste tejido degenerado sintomático y se han corregido factores biomecánicos. La indicación depende de la clínica, la imagen y la demanda funcional del paciente.
¿Cuánto tarda en recuperarse una fasciosis plantar?
Suele requerir más tiempo que una fascitis aguda. Con diagnóstico correcto, tratamiento dirigido y readaptación, muchos pacientes mejoran en semanas-meses, pero los plazos dependen de la cronicidad, el grado de degeneración y la capacidad de modular la carga.
Saber más:
🔗 Cirugía ecoguiada para la fascitis de los pies
🔗 Mitos y realidades de la fascitis plantar
🔗 La fascitis plantar por el Dr. Villanueva, Director Médico de Avanfi. Traumatólogo, Cirujano Ortopédico de Cadera y Rodilla.
🔗 La fascitis plantar por el Dr. Iborra, Director del Área de Podología Quirúrgica de Avanfi
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